El programa Work4Progress de la Fundación «la Caixa» ha culminado la primera fase de un proyecto de emprendimiento rural en el corredor Cusco–Quispicanchi, en Perú. La Fundación Social Universal, entidad cordobesa que impulsa cooperación al desarrollo, ha liderado la iniciativa junto al Centro Guamán Poma de Ayala, con resultados de más de 240.000 euros en ventas y 196 empleos generados

Tras 18 meses de trabajo, el proyecto ha demostrado que apoyar el emprendimiento rural con formación, mentoría y acceso a mercado puede transformar la economía de un territorio entero. La clausura, celebrada en la ciudad de Cusco, reunió a 111 representantes de instituciones públicas, universidades, organizaciones sociales y personas emprendedoras que han participado en la iniciativa.
El programa se centró en tres cadenas de valor con fuerte arraigo local: el hilado artesanal de fibra de alpaca, la crianza y venta de cuyes, y la gastronomía. A través del Centro de Incubación de Negocios Cusco Emprende, se ofreció capacitación, mentoría y transferencia tecnológica a quienes ya tenían un negocio en marcha pero necesitaban herramientas para hacerlo crecer.
Los números lo reflejan: 50 artesanas del hilado, 52 familias dedicadas a la crianza de cuyes y 94 emprendimientos gastronómicos fortalecidos, que en conjunto generaron más de 240.000 euros en ventas y 196 empleos. El proyecto también trabajó el entramado institucional que sostiene estos negocios: se crearon cinco espacios de gobernanza territorial, se formó a 55 funcionarios públicos y se articuló a 20 instituciones entre administraciones, universidades y entidades sociales, movilizando alrededor de 370.000 euros en cofinanciación para seguir escalando los negocios.
El coordinador general de la Fundación Social Universal, Juan Manuel Márquez, resumió el proyecto con una palabra de la cultura andina: minka, el trabajo colectivo por el que personas e instituciones suman esfuerzos hacia un propósito compartido. Según explicó, el verdadero impacto no se mide solo en cifras económicas, sino en la confianza recuperada y las capacidades fortalecidas en el territorio. Aunque el proyecto concluye esta fase, el trabajo continúa: las alianzas construidas y las capacidades adquiridas seguirán activas en cada emprendimiento que siga creciendo.
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