Desde la Asociación Andaluza de Barrios Ignorados en Las Moreras (Córdoba), el pasado 4 de diciembre hacíamos balance del año con un comunicado titulado «En Las Moreras, todo puede ir a mejor». En él afirmamos:
«Lamentablemente, no podemos ocultar la crudeza de nuestra realidad cotidiana. Este año termina marcado por la tristeza y la frustración de todo el barrio: la pérdida de un vecino en un incendio aún sin esclarecer.»
Desgraciadamente, esta semana hemos vuelto a vivir una tragedia: la muerte violenta de otro vecino, según recogen los medios, por un conflicto de carácter familiar. Toda nuestra solidaridad y cercanía a la familia.
Pero lo decimos alto y claro: la violencia no es casual en nuestro barrio. Es causal. Porque la violencia tiene raíces. Y en Las Moreras, esas raíces son conocidas por todas las administraciones: paro estructural, empleos precarios, una esperanza de vida muy por debajo de la media, recursos económicos limitados, formas de vida delictivas y una desatención institucional que se ha hecho crónica.
La realidad que vivimos cada día incluye: gestión deficiente de la vivienda pública; fracaso y abandono escolar en cifras alarmantes; escasa formación para nuestros jóvenes; planes de inclusión que no se ajustan a nuestras necesidades reales; servicios sociales insuficientes y descoordinados; un barrio visiblemente abandonado, con calles descuidadas, vecinos mayores aislados, ocupaciones forzadas por la falta de alternativas, y pequeños negocios que bajan la persiana para no volver a abrir.
Todo esto refuerza el estigma histórico que pesa sobre Las Moreras y otros muchos barrios ignorados. Un estigma que nos condena al olvido, a la exclusión… y a la desesperanza.
Frente a este dolor y esta injusticia, nos reafirmamos: desde la Asociación Andaluza de Barrios Ignorados, reunida hoy 5 de abril en Asamblea General, en nuestra sede de Las Moreras, queremos mostrar nuestra solidaridad con las familias afectadas y afirmar con contundencia que la violencia nunca es la solución.
Pero no basta con palabras. Queremos preguntarnos y preguntarle a toda la sociedad:
¿Qué responsabilidad tiene el maltrato institucional en este contexto de violencia?
Cuando un barrio es condenado sistemáticamente a la pobreza y a la exclusión, la violencia, por desgracia, se normaliza.
Ya lo dijimos el pasado 4 de diciembre, en el comunicado del Día de la Bandera de Andalucía: No se puede seguir ocultando esta realidad. Si queremos que en Andalucía se viva la prosperidad en sus barrios ignorados, necesitamos políticas valientes, con recursos reales, que impliquen a todas las administraciones.
No queremos más discursos vacíos. No queremos más cifras manipuladas. Queremos soluciones. Queremos futuro. Queremos esperanza.
Hoy, con motivo de esta nueva muerte violenta, hacemos un llamamiento a trabajar por la justicia social, no solo en Las Moreras, sino en los 99 barrios andaluces que sufren la misma desatención. Y desde aquí, también queremos extender nuestra solidaridad a todas las personas en Andalucía que viven en situación de pobreza y exclusión.
Porque todos los barrios, todos los vecinos y vecinas, merecen vivir con dignidad.


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